Creative Commons, revolución tecnológica de derechos de autor se activa en Puerto Rico

 

  Por: José Fernández Colón

EL CONCEPTO de que Internet es una enorme colección de páginas de donde podemos extraer todo tipo de contenidos para uso personal y profesional, es uno erróneo y que debe ser aclarado. Mientras existe mucho material que está protegido por las leyes de propiedad intelectual y derechos de autor, también podemos encontrar contenidos cuyos autores han cedido de forma voluntaria, parte o todos sus derechos para beneficios de otras personas.

Esto es parte del mensaje que desea llevar el movimiento internacional Creative Commons, recién organizado en Puerto Rico bajo la tutela de un grupo de profesionales voluntarios.

El principal objetivo de Creative Commons es ayudar a que los autores de diversos contenidos, sean los que definan los términos los cuales sus obras pueden ser utilizadas. El movimiento fue iniciado en 2001 por James Boyle, Michael Carroll y Lawrence Lessig, expertos de las leyes cibernéticas y la propiedad intelectual, el profesor de informática Hal Abelson, el abogado Eric Saltzman, y el editor de páginas webs de dominio público Eric Eldred. Actualmente abarca varios países, permitiendo y ayudando a los autores anexar digitalmente a sus obras, las instrucciones necesarias para quienes deseen utilizarla en sus sitios web o en trabajos específicos, sepan las condiciones de uso de dicho material.

En Puerto Rico, el movimiento está capitaneado por representantes dentro de la industria de la Internet, las comunicaciones y el derecho como Carlos González Yañes, gerente general de Microjuris, Noelia Quintero, profesora de la Escuela de Comunicaciones de la UPR y comunicadora del grupo, Hiram Meléndez Juarbe, catedrático de la Escuela de Derecho de la UPR y líder de la Clínica de Derecho Cibernético, el mayor auspiciador del movimiento, Chiara Merino del portal universitario Universia y Rafael Torres del sitio web Guerrilla Pop, entre otros.

"Cada vez que una persona crea un trabajo artístico, o simplemente, un trabajo creativo, el derecho de propiedad intelectual arropa ese trabajo con una serie de limitaciones legales. Y esas limitaciones están inicialmente pensadas para proteger a ese autor y que de alguna manera se vea incentivado de poder crear e innovar, y ver algún beneficio económico de sus trabajos. Sin embargo, debe haber un balance entre la protección del autor y que otros futuros creadores tomen prestados trabajos que se han creado antes que ellos para generar trabajos nuevos", afirmó Meléndez Juarbe, quien aseguró que el movimiento busca ayudar al nuevo creador a generar obras nuevas a base de ya existentes.

Para ello, se han creado distintos tipos de licencia que permiten al autor del material original decidir cuanto de la propiedad intelectual tradicional se le atribuirá al mismo. Cuando un artista publica en Internet su obra, puede decidir si la misma estará protegida por todo el derecho de propiedad intelectual o dimensiones especificas de éste. De esta forma, el autor puede escoger que cuando alguien utilice su creación, le acredite por la misma, y permitir su uso para otros trabajos sin tener que pedirle permiso.

Mientras, la profesora Quintero aclaró que los creadores de material sujetos a licencias como Creative Commons, tienen el beneficio de que su trabajo sea difundido al mundo entero y compartido, evitando el olvido en algún archivo. "Por ejemplo, hay una cantidad de pietaje de dominio publico que es legado no solamente de los puertorriqueños, sino del mundo entero, y que están en un archivo y que por alguna razón, no se tiene el dinero necesario o la infraestructura para divulgarlo o enseñarlo. Al estar cerrado, no llega a profesores, a estudiantes, a investigadores, a las universidades... Si creas entornos virtuales en que se recurra a la licencia Creative Commons, puedes utilizar lo que es de dominio público, pero también puedes brindarlo para que otros investigadores y artistas gráficos utilicen esas imágenes en sus investigaciones y trabajos. Estamos construyendo sobre cosas que ya están hechas, esta es la filosofía de Creative Commons, un tipo de licencia que protege a los autores y que les permite seguir creando a base de cosas que están abiertas, disponibles y accesibles y no están restringidas al uso de unos cuantos. Se están beneficiando distintos nuevos medios", indicó.

La educadora subrayó que personas que estudien comunicaciones, como periodistas, y estudiantes de comunicación audiovisual, pueden, antes de comenzar a trabajar en un medio, crear contenidos y publicarlos utilizando plataformas gratuitas existentes en la red, con licencias Creative Commons, con el gran beneficio de que serán distribuidos masivamente sin tener que esperar a que un periódico o televisora lo utilice.

A su vez, Gonzáles Yañes, quien funge como co-líder de la entidad, identificó el movimiento como "una respuesta a la nueva realidad económica, tecnológica y social que ha tenido la sociedad a estos tiempos. Si la creación artística estaba enmarcada en unos soportes físicos, ahora, el hecho de que los materiales estén digitales y que se puedan reproducir a cero costo y con copias exactas, hace que la noción de derechos de autor tal y como se conoce, quede obsoleta. Creative Commons es una respuesta a esto que está pasando, a algo que existe y no está cubierta por la jurisprudencia presente", puntualizó.

González Yañes explicó que las obras pueden ser etiquetadas mediante un código digital para que sean fácilmente identificables al realizar una búsqueda por cualquiera de los buscadores más utilizados, como Google o Yahoo! La opción de buscar este tipo de contenidos se encuentra usualmente dentro de las opciones de búsqueda avanzada.

Existen seis tipos de licencias:

Reconocimiento: el material creado por un artista puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceros si se muestra en los créditos.

Reconocimiento - sin obra derivada: el material puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceros si se muestra en los créditos. No se pueden realizar obras derivadas.

Reconocimiento - sin obra derivada - no comercial: el material puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceros si se muestra en los créditos. No se puede obtener ningún beneficio comercial. No se pueden realizar obras derivadas.

Reconocimiento - no comercial: el material puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceros si se muestra en los créditos. No se puede obtener ningún beneficio comercial.

Reconocimiento - no comercial - compartir igual: el material puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceros si se muestra en los créditos. No se puede obtener ningún beneficio comercial y las obras derivadas tienen que estar bajo los mismos términos de licencia que el trabajo original.

Reconocimiento - compartir igual: el material puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceros si se muestra en los créditos. Las obras derivadas tienen que estar bajo los mismos términos de licencia que el trabajo original.

Localmente, los representantes de este movimiento mantienen la página http://www.creativecommons.pr, donde albergan información general y sobre los tipos de licencia, noticias, buscadores, recursos y varios enlaces que ayudarán a los usuarios a conocer más a fondo los detalles de esta revolucionaria tendencia. Además, el grupo realiza actividades para el conocimiento del público en general y mantienen una lista de correo para discusión. El grupo se encuentra actualmente trabajando con la adaptación de estas licencias conforme las leyes locales y federales, los cuales esperan tener finalizado para principios de 2007.